Estamos viviendo una situación excepcional, extraña y nunca vista en todos los aspectos de nuestra vida. La actual pandemia del coronavirus está haciendo que debamos vivir confinados en nuestras casas

 

Pero esto, como todas y todos sabéis no es el fin del mundo, ni el de vuestra empresa o actividad profesional. Además de los consejos ya bien sabidos y divulgados para sobrellevar esta situación, podemos hacer mucho por mantener viva la imagen de nuestra empresa en redes sociales.

 

Además de realizar las tareas lógicas que requieren nuestro hogar y nuestra familia, podemos aprovechar el tiempo, en caso de que hayamos tenido que dejar nuestra vida laboral aparcada, para mantener más vivos que nunca nuestros perfiles profesionales en redes sociales, actualizándolos y dándole un enfoque positivo que de seguro será bien acogido por nuestro público. Pero ojo, hay que tener algo muy en cuenta Existe un error capital que muchos usuarios están cometiendo al gestionar sus redes de empresa durante esta cuarentena. Yo, al igual que infinidad de personas en todo el país y supongo que en el mundo, estamos utilizando intensamente las redes sociales para mantener el contacto con otras personas, expresar opiniones, críticas y también, claro está, para seguir proyectando la imagen de mi actividad profesional. En este contexto de tensión contenida, frustración y reflexión, aunque no siempre de forma equilibrada, nos podemos ver llevados por reacciones viscerales a determinadas publicaciones, reacciones que obedecen en muchos casos a nuestras tendencias políticas o ideológicas; y es en este punto donde la imagen de nuestra empresa se puede ver afectada hasta límites insospechados. En mi ámbito personal, por poner un ejemplo, llevo días bloqueando o dejando de seguir infinidad de perfiles de empresa o profesionales que están usando su comunidad de seguidotes -entre los que me encontraba- para defender posicionamientos ideológicos o críticos con tal o cual organización política, colectivo o personas. Esto en principio es legítimo, normal y hasta puede resultar sano, ya que utilizamos (siempre que lo hagamos dentro de los límites de la educación y la coherencia) los pocos canales que nos quedan para expresar nuestra opinión o dar salida a nuestra frustación. El problema viene cuando lo hacemos desde nuestra cuenta de empresa.

 

utilizar la imagen de tu negocio o producto para expresar opiniones o posicionamientos personales de temas tan controvertidos o dados al debate como la política -entre otros- causa un daño irreversible a tu negocio.

 

Aunque pueda parecer algo obvio, utilizar la imagen de tu negocio o producto para expresar opiniones o posicionamientos personales de temas tan controvertidos o dados al debate como la política -entre otros- causa un daño irreversible a tu negocio. «utilizar la imagen de tu negocio o producto para expresar opiniones o posicionamientos personales de temas tan controvertidos o dados al debate como la política -entre otros- causa un daño irreversible a tu negocio.» Y esto que te comento es algo que obedece a una lígica que se puede resumir en algunos puntos muy claros: Las personas que han decidido en algún momento seguir a algunos de tus perfiles profesionales (las fan page o páginas de empresa o productos de las distintas redes sociales), lo han hecho por que tu trabajo, tus productos o tu empresa les ha llamado la atención, no por tus opiniones personales sobre temas que, además en el tiempo actual, son de enorme sensibilidad. Las redes sociales ofrecen -de forma muy lógica- la posibilidad de tener tu cuenta personal como usuario y diferenciarla de forma clara y rotunda de tu cuenta profesional o de empresa ¿por qué mezclar dos ámbitos que no siempre tienen por qué ser compatibles creando confusión y rechazo en tus clientes y seguidores? Piensa que no todo el mundo ver el mundo de la misma forma.

 

Aunque pueda parecer la mayor de las obviedades, hay infinidad de personas que no manteniendo tus mismas opiniones o afinidades políticas o del tipo que sea, pueden ser grandes «amigos» para tus redes sociales o incluso clientes potenciales. «Nunca, nunca, repito nunca asocies tus opiniones personales, del tipo que sea, a la imagen de tu empresa» Por ello mi consejo es muy simple: Nunca, nunca, repito nunca asocies tus opiniones personales, del tipo que sean, a la imagen de tu empresa. Ni mucho menos las expreses desde los perfiles de tu negocio. Esto puede suponer un tremendo error que puede suponer una drástica distorsión de la imagen de tu empresa, por no decir la pérdida de reputación que puede sufrir.

 

¿Merece la pena echar a la basura el trabajo de tantas horas por momentos viscerales que obedecen más al ámbito personal que al de la actividad de tu negocio? En definitiva, en estos extraños momentos que vivimos, en los que parece que el mundo se acaba, podemos pensar que no hay nada más lejos de la realidad: el mundo seguirá, la situación pasará y hemos de hacer todo lo posible para mantener los «cimientos» de nuestra imagen comercial o profesional intactos para luego no tener que comenzar desde cero. Un afectuoso saludo, con mis mejores deseos.

 

José Luis Villalonga, Diseñador y desarrollador web freelance de www.unamentemaravillosa.es

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